Sigan bien!
March 17, 2009
March 1, 2009
January 24, 2009
January 6, 2009
Año Nuevo... (las pelotas)
Hasta hace cuatro siglos, el año nuevo se festejaba en casi todo el mundo el 21 de marzo, en coincidencia con el equinoccio de Primavera boreal, lo que demuestra que empezarlo el 1 de enero es una costumbre bastante novedosa.
Festejar el año nuevo el 21 de marzo tenía sus razones: la estación de los brotes recuerda el inicio de un nuevo ciclo, el comienzo de la nueva vida tras el guadañazo del invierno.
Pero en 1582, al reemplazar el calendario juliano por el que hoy rige y lleva su nombre, el papa Gregorio XIII determinó que el año comenzara el 1 de enero, supuesto día de la circuncisión de Jesús.
Hasta allí y durante miles de años, había habido coincidencia en el mundo en festejar el año nuevo el 21 de marzo, excepción hecha de algunos pocos pueblos, entre ellos, el judío, el chino, el musulmán y los originarios de Sudamérica.
Los judíos lo festejan en una fecha variable entre septiembre y octubre, siempre próxima al equinoccio de primavera en el Sur: su Rosh Hashaná (cabeza de año) ocurre entre el 1 y el 2 de Tishri, primer mes del calendario hebreo, día en que según la tradición fue creado Adán, "cabeza" de la especie humana.
En 2008, los judíos recibieron el año nuevo 5769, entre los atardeceres del 29 de septiembre y del 1 de octubre.
Los chinos festejan el suyo cuando se forma la primera Luna Nueva en el signo de Acuario, entre fines de enero y mediados de febrero; actualmente están en el año del cerdo 4705 y en 2009 recibirán el año del búfalo 4706.
Los musulmanes lo reciben en su mes de Muharram, que puede caer en cualquier mes gregoriano; y como su almanaque comienza en el año 622 con la huida de Mahoma a Medina, viven en el año 1386.
Por otra parte, los pueblos originarios de Sudamérica festejan su año nuevo el 21 de junio, con el solsticio de invierno.
Fuera de estos pueblos, los primeros en el mundo en cambiar la tradición del 21 de marzo fueron los países católicos y sus colonias, en nombre de su obediencia al Papa, a partir de 1583; pero los restantes hicieron caso omiso y continuaron durante varios siglos más festejando su año nuevo en aquella fecha.
Fue el caso de Gran Bretaña, que recién en el siglo XVIII adoptó el calendario gregoriano; y también el de Rusia, donde curiosamente, la Revolución Bolchevique que abolió los cultos, fue la que en 1917 impuso el calendario de la Iglesia católica.
Como puede verse, aunque parezca una novedad decir que el año nuevo comienza el 21 de marzo, es exactamente al revés: la "novedad" es celebrarlo el 1 de enero.
A pesar de esto, el comienzo del año astronómico o natural continúa siendo el equinoccio de primavera en el Norte (de otoño en el Sur), esto es, entre el 20 y el 21 de marzo, cuando el Sol "toca" el punto vernal y la rueda de las estaciones recomienza su vuelta.
Cuando ambos equinoccios se producen, la duración de los días y las noches se iguala en todo el mundo -la partícula "equi" significa igual- y pasan a durar 12 horas exactas.
De allí en más, debido al corrimiento aparente del Sol (desde la óptica terrestre) hacia el Norte, donde comienza la primavera, la duración del día se alargará hasta el solsticio de verano; y a la inversa, en el Sur, donde comienza el otoño, se acortará hasta la llegada del invierno.
December 27, 2008
A Nacha no le va a gustar...



Lo que se puede hacer sólo con un poco de maquillaje y nada de photoshop.
Las edades intermedias están ACÁ
December 1, 2008
Una buena noticia: mis amigos de FM TRIAC ya están transmitiendo por banda ancha, así que se los puede escuchar desde ACÁ
November 3, 2008
Jennifer Aniston ya tiene su propia neurona
Un neurocientífico argentino bautizó con el nombre de la actriz estadounidense Jennifer Aniston a un tipo de neurona que se comprobó se “activa o dispara” cuando pacientes epilépticos ven una de sus fotos.
Según publicó ayer el diario “Crítica de la Argentina”, el neurocientífico argentino Rodrigo Quian Quiroga, de la Universidad de Leicester, Inglaterra, le puso el nombre de la ex pareja de Brad Pitt a un tipo de neurona del cerebro humano.
“Mostramos varias imágenes de famosos, animales y lugares a pacientes que no responden a la medicación y que son candidatos a cirugía de epilepsia”, cuenta el científico. En tal sentido indicó que “para delimitar el área originaria de las crisis epilépticas, se les implantan unos electrodos intracraneales y se analiza su actividad neuronal cuando se les exhiben fotos de personas conocidas por ellos”. Observaron que “en el área del hipocampo, zona asociada a la memoria y los recuerdos, un tipo de neurona respondía muy fuerte cuando le mostrábamos a determinado paciente la fotografía de la actriz para después no responder más a fotos de otras personas”.
Al margen de la anécdota, Quian Quiroga concluye: “hay neuronas en el área del hipocampo y sus alrededores, que codifican conceptos de una manera muy abstracta”. “A partir de la actividad de estas neuronas podemos predecir, usando algoritmos matemáticos, qué es lo que está viendo el paciente con un grado de certeza mucho mayor que al azar”, le dijo a Crítica. También encontraron otras neuronas que respondían a la Torre de Pisa, a la Opera de Sydney, a la actriz Pamela Anderson, al músico Robert Plant y al personaje de la Guerra de las Galaxias Luke Skywalker.
Las aplicaciones de estas investigaciones, que podrían aclarar el panorama en afecciones como la epilepsia, Alzheimer o esquizofrenia, permitirían desde el desarrollo de tecnologías para leer la mente hasta usar señales cerebrales para que pacientes paralíticos puedan mover un brazo mecánico sobre la base de su actividad cerebral.